Limpieza de la escalera de la comunidad: cómo repartirla con calma
Actualizado: hace 4 días
Arena en los escalones, publicidad tirada en el portal, un ascensor que lleva semanas pegajoso. Quiere organizar con sus vecinos la limpieza de la escalera de la comunidad, pero siempre acaba siendo usted quien coge la escoba. Y es fácil que aparezca el malestar. Aquí verá por qué pasa, cómo plantearlo con calma, qué acuerdos funcionan y qué dicen las normas.

Por qué nadie se siente responsable
La escalera, el portal, el trastero común o el ascensor son de todos, y por eso parecen un poco de nadie. Cada uno da por hecho que otro se encargará. Además, no todos entienden lo mismo por limpio.
A menudo hay algo más. Los vecinos nuevos no saben que hubo un turno acordado. Alguien trabaja a turnos o tiene problemas de movilidad. Y si nadie saca el tema, todo sigue igual. Que sus vecinos no colaboren no significa que les dé igual.
Empiece con comprensión
Parta de la idea de que sus vecinos probablemente no han caído en ello. Plantéelo como algo de todos, no como un reproche. Una charla junto a los buzones funciona mejor que una nota enfadada en la escalera.
«He notado que la escalera se ensucia enseguida y últimamente la he limpiado yo varias veces. No me importa, pero me gustaría que pudiéramos repartirlo entre todos. ¿Qué les parece?».
Qué puede proponer en concreto
Hágalo sencillo y empiece por algo pequeño. Algunas ideas:
Un turno sencillo. Una semana cada vecino, con un cartel o una lista compartida que se va pasando.
Repartir tareas. Uno barre la escalera, otro limpia el portal u ordena el cuarto común. Así cada uno hace lo que mejor le encaja.
Contratar el servicio. Si nadie quiere hacerlo, pueden plantear en la junta contratar una empresa o una persona de limpieza y ver cuánto supondría por vivienda.
Elija un acuerdo para empezar y revisen al cabo de un mes cómo va.
Las normas en España, en términos generales
Si es propietario. La Ley de Propiedad Horizontal obliga a cada propietario a contribuir, según su cuota de participación, a los gastos generales del edificio (artículo 9.1.e) y a hacer un uso adecuado de los elementos comunes. La junta de propietarios puede acordar cómo se organiza la limpieza, ya sea por turnos o contratando un servicio, y puede recogerlo en unas normas de régimen interior (artículo 6).
Si vive de alquiler. Según la Ley de Arrendamientos Urbanos (artículo 20), el casero solo puede repercutirle los gastos de comunidad, como la limpieza, si se ha pactado por escrito y el contrato indica el importe anual. Si tiene dudas, coméntelo con su casero.
Esto es información general y no asesoramiento jurídico. Para dudas sobre sus derechos u obligaciones, puede acudir al administrador de fincas, al servicio de orientación jurídica de su colegio de abogados o, si es inquilino, a la OMIC de su ayuntamiento.
Lleve un registro
Si sigue fallando, incluso después de un acuerdo, anote durante unas semanas la fecha, la hora, lo que vio (basura en el portal, un ascensor sucio) y qué consecuencia tuvo, como mal olor o un escalón resbaladizo. Una foto de la zona común puede ayudar, pero no fotografíe a vecinos ni la puerta o el interior de su casa. No publique acusaciones en grupos de WhatsApp.
En la práctica
Gastos de comunidad y contrato de alquiler. Los tribunales han recordado que un inquilino no tiene que pagar los gastos de comunidad que le reclama su casero si el contrato no fijaba su importe anual en el momento de la firma, como exige la ley (fuente). La lección: antes de discutir quién debe limpiar o pagar, conviene mirar qué dice el contrato.
Ayuda para las comunidades. El servicio municipal de mediación y asesoramiento de la zona norte de Alicante atiende cada año a numerosas comunidades de propietarios, por ejemplo con conflictos de convivencia, preparación de juntas y dudas sobre la Ley de Propiedad Horizontal (fuente). La lección: organizar una comunidad cuesta, y pedir ayuda a tiempo no es un fracaso.
Si no llegan a un acuerdo
Envíe un segundo mensaje tranquilo. Recuerde lo que acordaron y proponga revisar el turno.
Recurra a la mediación vecinal. Un mediador neutral puede ayudarles.
Hable con el presidente o el administrador de fincas. Pueden recordar los acuerdos a los vecinos o estudiar la contratación de un servicio de limpieza.
Llévelo a la junta de propietarios. Pida que se incluya en el orden del día para que haya una decisión común. Si es inquilino, pídaselo a su casero.
Un primer mensaje tranquilo
Con el paquete de CalmNotes para mantener limpias las zonas comunes tendrá mensajes de ejemplo editables para plantear con amabilidad la limpieza de la escalera, el portal o el trastero común, mensajes de seguimiento por si nada cambia y un registro en Excel. Encontrará más temas en nuestros paquetes en español.
Elija un siguiente paso adecuado
Registro gratuito — Anote los incidentes, los contactos y los acuerdos.
Preparar la documentación y la solicitud de ayuda — Organice su información y prepare una solicitud de ayuda.
Buscar ayuda adecuada — Consulte quién puede ayudarle según su situación.



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