Acoso vecinal: cómo proteger su seguridad y dejar constancia
Actualizado: 20 oct
Cuando sufre acoso vecinal, su propia casa deja de ser un lugar seguro. Piense en alguien que le mira fijamente cada vez que pasa, comentarios junto a su puerta, golpes en la pared cuando llega a casa o un tono amenazante en el ascensor. Aquí verá cómo poner su seguridad primero, cómo dejar constancia de lo que ocurre y quién puede ayudarle.

Primero, la seguridad
Si le amenazan o está en peligro inmediato, llame al 112. Si no es urgente pero quiere informar de algo o pedir orientación, puede contactar con la Policía Nacional (091), la Guardia Civil (062) o la policía local (092), según dónde viva. Ante la intimidación, no entre en discusiones ni busque a la otra persona para aclararlo.
Qué hace distinta la intimidación
En la mayoría de los problemas entre vecinos, la otra persona no es consciente de la molestia. Con la intimidación es diferente. Se trata de conductas pensadas para hacerle sentir pequeño o con miedo, o que usted vive así: amenazas, insultos, miradas fijas constantes, seguirle, dañar sus cosas o sacar una y otra vez un conflicto antiguo.
Lo que siente cuenta, aunque otros le digan que no es para tanto.
Mantenga la calma y la distancia
Ante la intimidación, una conversación larga no suele ser buena idea. Si aun así se dirige a usted, responda con algo breve y neutro y siga su camino:
«Ahora no voy a entrar en esto. Si hay algún problema, lo trasladaré a la comunidad».
No responda con insultos ni le devuelva la provocación, aunque sea tentador. Eso empeora la situación y debilita su posición.
Qué puede hacer para sentirse más seguro
Cuénteselo a su entorno. Familia, amistades u otros vecinos de confianza.
Tenga un contacto de confianza. Acuerde con alguien que le enviará un mensaje si ocurre algo.
Hable con la policía de proximidad. Muchas policías locales tienen agentes de barrio que conocen la zona y pueden orientarle.
Busque apoyo para usted. Su centro de salud o las Oficinas de Asistencia a las Víctimas del Delito pueden ayudarle.
Las normas en España, en términos generales
El Código Penal castiga las amenazas, las coacciones y el acoso: quien persigue o molesta a otra persona de forma insistente y reiterada, alterando el normal desarrollo de su vida cotidiana (artículo 172 ter). En un edificio en propiedad horizontal, la Ley de Propiedad Horizontal (artículo 7.2) permite a la comunidad, tras requerir al vecino que cese, acudir al juez, que en casos graves puede privarle del uso de la vivienda hasta tres años. Si el vecino es inquilino, la Ley de Arrendamientos Urbanos permite al casero resolver el contrato por actividades molestas o ilícitas.
Esto es información general y no asesoramiento jurídico. El servicio de orientación jurídica de su colegio de abogados, la policía o la oficina de atención a víctimas pueden decirte qué es posible en su caso.
Deje constancia de lo que ocurre
Lleve un registro: fecha, hora, qué pasó o qué se dijo, quién estaba presente y qué consecuencia tuvo, por ejemplo que no se atrevió a salir. Guarde mensajes y notas. No grabe ni fotografíe a sus vecinos ni apunte una cámara hacia su vivienda, porque eso choca con la protección de datos y la intimidad. Tampoco publique nada en redes o grupos de WhatsApp.
En la práctica
Seis meses sin usar la vivienda. La Audiencia Provincial de La Rioja confirmó la privación del uso de su vivienda durante seis meses a una vecina de Logroño por ruidos a altas horas, enfrentamientos y agresiones a otros vecinos. El tribunal tuvo en cuenta las numerosas quejas y denuncias previas, y aplicó la acción de cesación de la Ley de Propiedad Horizontal (fuente). La lección: los avisos y las actuaciones de la policía suman.
Medidas que decide la comunidad. Tras varios actos vandálicos en el edificio, una comunidad instaló cámaras en las zonas comunes. En octubre de 2024, el Tribunal Supremo rechazó la demanda de una propietaria que pedía retirarlas, recordando las condiciones de estas instalaciones: acuerdo de la junta con la mayoría necesaria, carteles informativos, acceso restringido a las imágenes y conservación máxima de 30 días (fuente). La lección: las medidas de protección se canalizan a través de la comunidad, no por su cuenta.
Quién puede ayudarle
El presidente o el administrador de fincas. Comuníquelo por escrito. Pueden requerir al vecino y proponer a la junta otros pasos.
Su casero, si vive de alquiler.
El ayuntamiento. Pregunte por los servicios de convivencia o de atención a víctimas de su municipio.
La policía. Para informar o denunciar. Ante un peligro inmediato, siempre el 112.
La mediación vecinal no suele ser adecuada en casos de intimidación. Los mediadores no suelen intervenir cuando hay agresividad grave.
Una primera comunicación por escrito
Con el paquete de CalmNotes para la intimidación entre vecinos tendrá mensajes de ejemplo editables para una comunicación objetiva y tranquila a la comunidad o al casero, y un registro en Excel para dejar constancia de cada incidente. Encontrará más temas en nuestros paquetes en español.
Elija un siguiente paso adecuado
Registro gratuito — Anote los incidentes, los contactos y los acuerdos.
Preparar la documentación y la solicitud de ayuda — Organice su información y prepare una solicitud de ayuda.
Buscar ayuda adecuada — Consulte quién puede ayudarle según su situación.



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